Lugar: Parc del Fórum (Barcelona)
Promotor: Primavera Sound
Público: 50.000 aprox (día)
Fotografía: Primavera Sound/Eric Pamies/Xarlene/Dani Cantó/Santiago Periel
Si habeis estado en el festival, muchos coincidireis con un servidor en que, aunque tuvo grandes momentos, la jornada del viernes fue de lejos la más floja de las tres del Fórum. Y suerte que al final no llovió...
Kurt Vile & The Violators * * * *
El bueno de Kurt lleva una racha discográfica bastante fina y si no sabes de lo que te hablo urge que te escuches "Smoke Ring For My Halo" (2011, Matador) y su más reciente "Wakin On A Pretty Daze" (2013, Matador), dos pedazo albumes de rock americano en el sentido más amplio, imprescindible presencia del folk y ligero guiño a la psicodelia. Ese fue nuestro primer plato del viernes, perfecto para primera hora de la tarde. El inicio del concierto, más pausado -sólo hay que ver el setlist con Wakin' On a Pretty Daze, Jesus Fever o Was All Talk- no tiene nada reprochable, siempre y cuando le tengas cogido el punto a la parte más lánguida de la propuesta de Vile, si no puede hacerse pesado. No tardó en alternar los acordes acústicos con toques de guitarra eléctrica con canciones como KV Crimes e incluso perderse en solos apasionados como los que llegaron casi al final con Hunchback, espacio reservado para su anterior álbum "Childish Prodigy" (2009, Matador). La suerte le acompañó, al contrario que con muchos otros compañeros, el viento estuvo relativamente tranquilo y la furia final que desató a manos de su guitarra dejó un sabor de raíces rockeras, los ecos que tanto protagonismo cobran en el álbum, en su directo se hacen a un lado para un sonido más crudo. (Jacobo Álvarez)
Peace * * 1/2
El "EP Delicious" (2012, Columbia) con el que descubrimos a los de Worcester el año pasado les convirtió en una de las apuestas para este año. Llegados al punto de haber escuchado el álbum "In Love" (2013, Columbia) no nos dejó otra sensación que el de ser otro grupo británico de (perdón por la denominación) indie-rock con canciones eficientes que no brillantes y con posibilidad de valer más sobre el escenario que en el estudio, al menos eso explicaría el pequeño revuelo que han formado en las islas. Pues nada, ahí que se quedan. Higher Than The Sun la misma canción que abre el álbum les sirve para abrir su set, desprendiendo ya unas vibraciones poser que parece marca obligada en los grupos de nuevo cuño en esta oleada de rock y pop "independiente". Que no se me malinterprete, no estuvieron mal, pero bien y ahí se quedan. Destacan Wraith y Bloodshake como buena carne de single que son, incluso Lovesick parece que funciona bien entre algunas personas pero, si no cambian de rumbo, el futuro que les augura es ser un grupo más en un festival de sol y playa, apadrinados por la NME... (Jacobo Álvarez)
Django Django * * *
Por suerte, el del Primavera Sound no fue mi primer encuentro con los londinenses Django Django. Hace unos meses en un festival de Madrid daban un concierto más entretenido y con mejores condiciones. Imagino que será un concierto con distintas experiencias, he podido ver tweets y opiniones que decían lo divertido y lo fiestón que estaban siendo Django Django... "¿dónde está pasando eso?" me preguntaba mientras un viento bastante insistente reventaba el sonido del concierto y la mayor parte de la gente que me rodeaba parecía estar viendo un concierto de clásica al aire libre. Pero las condiciones de clima y público no fueron los únicos factores para rebajar la intensidad festiva de un grupo con un álbum de ritmos tropicales como es su LP homónimo, ellos fueron más bien secotes. Aún así hubo momentos de inevitable baile colectivo como en Hail Bop o sobre todo, Default, claro que, es un temazo. (Jacobo Álvarez)
PAUS * * * *
Los portugueses Paus dieron uno de los directos más acertados de las primeras horas de la jornada del viernes. La amenaza de lluvia en el ambiente, se vio sofocada por un anticiclón luso que a golpe de doble batería y de un manejo del post-rock con estribillos minimos pero con entusiasmo máximo. Los de Lisboa lograron convencer a un escenario Ray Ban de su propuesta a caballo entre la serenidad de los Explosions In The Sky y del rock progresivo llevado a los ritmos más tribales. Un acierto que de nuevo repetía la organización (en ambas localizaciones) , tras su paso en la anterior edición, y que esperamos se repita, y a ser posible en sala, pues un arma de doble bombo de tal calibre puede llevarnos al exquisito gozo una vez más.(Javier Peru)
Shellac * * * *
Llegaba el turno en el escenario ATP para una banda clásica del Primavera, Shellac, que actuaban por sexta edición consecutiva. Resulta extraño que un grupo repita tantas veces seguidas, pero seguramente esto se vea motivado por la personalidad de sus integrantes y el hecho de que son una de las bandas favoritas de una de las cabezas visibles de la organización del festival, el siempre polémico Gabi Ruiz. Comandados por el genio, Steve Albini, Shellac salían a escena para demostrar porque ya van seis actuaciones seguidas en un festival de estas dimensiones. Tremendos, ruidosos y con muchísima fuerza; Shellac nunca fallan. El peculiar sonido de la Guitarra de Albini, la crudeza del bajo de Bob Weston y ver a Todd Trainer golpeando la batería, como si de uno de los monos de Odisea en el Espacio se tratase, es toda una experiencia sonora. Si las cosas siguen como siempre, tocará verlos (y con disco nuevo) otra vez en el 2014. (Alvaro Martínez)
The Breeders * * * 1/2
El escenario Primavera transpiraba melancolía noventera antes incluso de la aparición en escenario de Kim Deal y Tanya Donelly. Cuando salieron dejaron bien claro algo que todos sabíamos: "estamos aquí para tocar Last Splash". Allá vamos. New Year encabezando el setlist y perdiéndose de manera disimulada. Si seguian el orden original, todos sabíamos lo que venía. Coros distorsionados, turno de Cannonball. Línea de bajo y vamos con el pelotazo. Cogiendo fuerza, empiezan a subir y se encuentran con No Aloha, gran recibimiento, gran interpretación. Pero el concierto peligraba en convertirse en un directo lineal. Y desgraciadamente así fue, excepciones como Flipside que sonaron tan certeras como los temas iniciales. "Pues ahí acaba el Last Splash" dice Deal y, entonces, un par de temas más. Funcionaron bien, imagino que mejor para los fans devotos. (Jacobo Álvarez)
Solange * * *
Con el san Benito de ser la hermana de la Beyoncé , Solange volvío a traer el sonido R´n´B al Pitchfork, expectación máxima deparaba la chicuela, pues no cabía un alfiler en el espacio preparado para tal escenario. Lástima que de nuevo el sonido se nos quedó corto para unos cuantos al menos, bailecito por aquí, un poco de soul y de funk, 80s power y unos temas que incitan a mover los pies y contorsionarte como un miembro más de la banda fueron los ingredientes que la americana ofreció en su comedido show en el que recuperó antiguas composiciones y donde los temas de True fueron los más celebrados. (Javier Peru)
The Jesus & Mary Chain * * * 1/2
Miedo fue lo que sentí cuando salieron al escenario The Jesus & Mary Chain. No es que Snakedriver sonase mal, pero en sus primeros momentos sentí como si el aura que envuelve a esta banda de culto, se hubiese ido. ¿Quien es ese señor seriote que canta y donde está Jim Reid? Aunque al final no fue tan terrible, tampoco fue un concierto esencial. Head On sonó tremenda, no tanto Far Gone and Out que fue un gran psé. Como en otros directos, la nostalgia podía vencer a la realidad, y así lo hizo en temas como Some Candy Talking o Just Like Honey -colaboración de Bilinda Butcher de My Bloody Valentine incluida- que a pesar del gusto que produce escuchar su intepretación en directo, no tuvieron una interpretación memorable. Sea dicho que el concierto creció tema a tema, desde un pobre sonido inicial y una voz más bien temblorosa de Reid, a un cierre correcto. (Jacobo Álvarez)
Doldrums * * * 1/2
Sonidos futuristas, ecos y melodías desmenuzadas y aporreadas para lograr extásicos ritmos oníricos e hipnóticos pasajes oscuros y espaciales, es todo lo que sale de la psique del canadiense Airick Woodhead. Teclados se entremezclan con los berridos y las percusiones para dar lugar a un sonido característico , fresco, necesario a esas horas y nublando por un buen rato esa caída de DIIV en escena. She Is In The Wave o Egypt iban cayendo entre otras desgranando su debut "Lesser Evil" (2013, Arbutus) que bien puede ser una mutación de Grimes con unos MGMT. Sin duda una grata sorpresa en el escenario Pitchfork y un grupo al que seguir la pista sin duda alguna. (Javier Peru)
James Blake * * * *
Los trabajos de estudio de James Blake siempre me han dejado de piedra, siento absoluta veneración ya sea por su "CMYK EP" (2010, R&S), su debut "James Blake" (2011, Polydor) o su último LP "Overgrown" (2013, Polydor). Imagina la rabia que causaba plantarse frente a su directo y que no cumpliese las expectativas que crea una trayectoria como la suya, breve pero impecable. Primero fue en el Día de la Música de Madrid. Nada, bajonazo. No mucho mejor fue el que dió en el Pitchfork de París -sumado al exagerado sonido de su escenario-. Pensaba que era cosa mía, hasta que hace poco leí varios comentarios sobre la diferencia entre un concierto suyo y otro. Y, por fin, como se suele decir, a la tercera va la vencida. Esta vez con su segundo largo ya publicado, el británico que tanto revuelo está armando los últimos años se subía al escenario Primavera -tampoco es que tuviese gran sonido y la gente que se obsesiona con berrear tampoco ayuda-. Cumple, más que eso, arrasa. Recordando en lo vocal -y mucho- a Antony, I Am Sold suena espectacular. Se atreve a firmar uno de los momentos del festival cuando se lanza a interpretar CMYK con un público que no puede hacer otra cosa que ruborizarse y bailar mientras suena ese "damn". No es para menos Digital Lion, una de las mejores piezas del segundo trabajo -con colaboración en el estudio de Brian Eno- que desde ese inicio introspectivo hasta el final con esas bocinas y ritmos, muestran al mejor James Blake. Tristemente no acabamos el concierto, tras la emocionante Limit To Your Love de Feist y To The Last decidimos movernos para evitar las riadas de gente. Todavía me arrepiento. (Jacobo Álvarez)
Blur * * * *
Suena Theme From Retro, salen Blur. Boys and Girls. Histeria colectiva. Ese inicio estaba a la altura de lo que prometía un grupo como el encabezado por Damon Albarn. No todo fue así, para nada. Mientras caminábamos cruzando el recinto para llegar a la marea que ya esperaba a Blur, les hablaba a mis amigos del concierto de Oasis en el FIB 2009 y como me lleve una magnífica decepción mientras que miles de fans, especialmente británicos se desgañitaban a cada frase que pronunciaban los hermanos Gallagher. Afortunadamente esto no fue así, pero sí que ese recuerdo estuvo presente en varios momentos del concierto. There's No Other Way o Beetlebum fueron buenos ejemplos de los momentos álgidos del show. Pero mientras Albarn saltaba como loco cual chulo piscina, cual macarra de pub, otras canciones se llegaban a ser incluso insufribles. Coffee & TV pudo suponer un momento bajo de intensidad para muchos, pero le dió una chispa a un directo que para nada es lo que uno se espera de un cabeza de cartel. El tándem Country House-Parklife sí que es brutal, en especial con la segunda de las canciones. Eso es lo que debería de ser el concierto entero de Blur. Por momentos como ese mantengo las cuatro estrellitas de arriba. Si se me permite, en momentos del concierto he llegado a pensar: ojalá estuviesen Gorillaz sobre el escenario. Pero bueno, los coros de miles de personas con For Tomorrow o -la no tan lúcida pero sí festiva- Song 2 al cierre, te ayudan a verlo con otros ojos. (Jacobo Álvarez)
The Knife * *
Decididos a disfrutar del resto de la noche con las zapas de baile ya puestas, nos encontramos con lo de The Knife. No voy a entrar en discusiones. Yo me quedé a cuadros. Aparte de la puesta en escena y los vestidos -que he visto cosas más trabajadas en las peores cabalgatas de pueblo- sonaba fatal, imagino que gran parte por el escenario -ha quedado claro que el escenario Primavera no ha estado muy fino esta edición- pero incluso es achacable a los hermanos Draijer, pesado, un setlist demasiado centrado en su último trabajo -venían con el Shaking The Habitual Show- y un desarrollo cuestionable. En serio, ni quitando la vista del escenario conseguimos soportar demasiado. ¿Puede que les haya pasado como a Animal Collective? (Jacobo Álvarez)
Disclosure * * * * 1/2
En contraste a lo que pasaba en el escenario Primavera, en el Pitchfork se cocía lo que acabó resultando lo mejor de la noche -con permiso de la posterior sesión de Daphni-. Disclosure acaban de publicar su primer larga duración, "Settle" (2013, Island) del que habíamos escuchado gran parte en forma de singles o adelantos en Soundcloud y por supuesto, su EP "Control" (2013, Greco-Roman) o el motivo de que le un servidor le pusiese el ojo encima "The Face EP" (2012, Greco-Roman). Prevenido llegaba, la sesión del Pitchfork había sido puro placer, pero lo de esa noche estaría muy por encima. Presentando ese "Settle" en la sesión aparecieron sencillos como F for You o la que acababan de publicar esa misma mañana, When A Fire Starts to Burn, piezas tremendas. Como era de esperar los puntos álgidos fueron la You & Me donde la voz protagonista la pone Eliza Doolittle y sobre todo White Noise su hitazo junto a AlunaGeorge. Presencia del Garage y sobre todo el House en una sesión con participación 'orgánica' del dúo -por ejemplo las líneas de bajo en directo- para convertir la pequeña explanada frente al escenario Pitchfork en una enorme pista de baile hasta los topes. Son la sensación electro de este 2013 y con bien merecido. Sobresaliente final para una jornada festivalera edificada sobre conciertos mediocres (Jacobo Álvarez).
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Crónica - Primavera Sound 2013, Jueves
Lugar: Parc del Fórum (Barcelona)
Promotor: Primavera Sound
Público: 50.000 aprox (día)
Fotografía: Primavera Sound/Dani Cantó/Eric Pamies/Xarlene/Santiago Periel
Primavera Sound 2013, las pretensiones de #bestfestivalever le vienen un poco grandes a cualquiera y de hecho se quedó a unos cuantos escalones de ese título. Un festival marcado por sangrantes cancelaciones como las de Band of Horses o Rodríguez, un frío de dos pares (al parecer el festival debía haberse celebrado un fin de semana despúes), los continuos vistazos al cielo temiendo la inminente lluvia que al final no fue, los sonidos irregulares de ciertos conciertos por culpa del viento enfrentados al sonido perfecto de otros tantos, los numerosos crowdsurfing, la noria presidiendo... Hemos vivido lo que parece una edición transitoria, un cambio en las formas del Primavera (que no el espíritu) y donde por supuesto también ha habido sitio para muchos recuerdos positivos, principalmente, sobre lo que transcurría encima de los escenarios. Aquí están nuestras tardías impresiones.
Wild Nothing * * *
Primer concierto de la tarde, bastante público para ser poco más de las seis de la tarde. Jack Tatum -ese individuo que se esconde detrás de Wild Nothing- llegaba con su último y pulido trabajo, "Nocturne" (2012, Bella Union), además de un EP con 7 canciones recién publicado, "Empty State" (2013, Bella Union). Si alguien estuvo en el Primavera Club de hace unos años recordará como su actuación no estuvo nada acertada. Sin embargo hace unos meses en el festival de Pitchfork firmaba una preciosa muestra de lo que pueden llegar a funcionar sus dos trabajos si se le pone un poco de cariño. Ese es Tatum, previsible y efectivo en el estudio, imprevisible e irregular sobre el escenario. En el escenario Heineken la mediocridad se apoderó de sus canciones para dar un show tirando a pobre y con pocos momentos de lucidez. El setlist no era malo: Shadow abriendo, Counting Days entre medias, la efectiva Only Heather seguida de dos de sus 'temazos' Living in Dreams y Paradise... La intención no era mala, pero sólo consiguieron destacar una animada Summer Holiday y la ya mencionada Paradise. El viento no ayudó, nada. (Jacobo Álvarez)
Woods * * * *
Paseo de rigor hasta la otra punta para llegar al Vice (que conste que no sé de que os seguís quejando, no me parece para tanto) donde tocaban los Woods con su propuesta de folk y psicodelia... merecia escenario principal, aunque allí refugiados sonaron muy bien, así que no habrá queja. No tuvieron reparo en pegar el pistoletazo de salida con el 'hit' de su último trabajo, Bend Beyond, muestra de lo que allí encontraríamos, fraseos embaucadores a pares con una instrumentación impecable, perdiéndose en sus mareas de guitarras propias de un rock de LSD de finales de los sesenta, principios de los setenta. Pecando de incrédulo, no esperaba encontrarme semejante muestra de buen gusto y de conexión con el público, que se amontonaba en esa esquinita del fórum para perderse en las melodías de los de Brooklyn. Tremendos. (Jacobo Álvarez)
Savages * * * *
Savages son energía pura. Mucha rabia, exceso de oscuridad y el baile a lo palmera de Jehnny Beth que dejó al público anonadado (y enamorado). Con solo un disco y el gran hype, Husbands en mente de todos, consiguieron hacer un debut redondo. ¿Qué sobró? Los problemas técnicos de la guitarra, una ducha de agua fría cuando nos encontrábamos en pleno calentón; el sol, demasiado para un post punk ejecutado con semejante garra. Savages son chicas de la noche. ¿Qué faltó? Minutos. 45 minutos (improvisaciones incluidas para hacer tiempo mientras se buscaba el fallo de sonido) se quedan muy cortos para un 'Silence Yourself' que se crecía por momentos en temas como City's Full o la impresionante She Will. Pese a lo accidentado de la actuación, supieron volver a desarmarnos a todos y dejarnos con la boca abierta para rematar con... ¡Husbands! ¡Husbands! ¡Husbands! Que vuelvan pronto, por favor. (María Carballo)
Tame Impala * * * * 1/2
A riesgo de collejas e insultos hacia mi persona diré que me mantengo en mis quince: "Lonerism" (2012, Modular) me sigue pareciendo mayor que "InnerSpeaker" (2010, Modular). ¿Hay alguien a estas alturas que sigue pensando que Tame Impala inventan algo nuevo? Kevin Parker es una gramola humana, una coctelera de sonidos que resulta en una de las mejores bebidas herederas de los Old Fashioned, por eso funciona tan bien, porque cada canción nos recuerda a mil melodias producidas desde los 60 hasta finales de los 80 y, el buen hacer de este australiano lo traslada a nuestro momento. Así de claro: el de Tame Impala fue uno de los grandes conciertos del Primavera Sound. Tras una intro, Solitude is Bliss abrió lo que sería una descarga de sus mayores temazos, véase la inmediata Apocalypse Dreams (posiblemente mi favorita, un precioso homenaje en varias partes a la música popular anglosajona de corte más psicodélico) o Endors Toi, la seguida descarga de singles Elephant y Feels Like We Only Go Backwards... Lo único que me sigue produciendo sentimientos enfrentados son las adaptaciones de ciertos temas como transiciones instrumentales: muy acertado para ajustarse a los tiempos de un festival, errónea elección transformar de semejante manera canciones como "Nothing That Has Happened..." que son de lo más impecable de su segundo trabajo. Quitando esto último, no hay ningún otro pero: el viento estuvo de su parte, toda la banda funcionó -mención especial al batería- y las proyecciones creaban una atmósfera ideal. Cierre rockero con Half Full Glass of Wine y tan tranquilos a casa demostrando que al rock aún le queda mucha vida aunque sea a base de revivals. (Jacobo Álvarez)
Dinosaur Jr. * * * *
Y Dinosaur Jr. lo volvieron hacer. No se puede dudar de ellos, si un caso puede que un día te apetezcan menos y bajes su nota hasta un inexplicable 7, pero de ahí no pasan. Son uno de los pilares de la música que genera un festival como el Priamvera Sound, y efectivamente, unos dinosaurios (disculpas) que no entienden de show business, ni pirotécnia ni dirigirse al público de manera graciosa. Con un bateria que remplazaba a Murph (por causas que no hemos conseguido sacar), empezaron con “The Lung” y “No Bones”, algo que nos inclinó a todos pensar que iba a ser un greatest hits para los fans de toda la vida, pero no. Luego vendrían “Rude” o “Watch The Corners”, de su último trabajo. Todas sonando brutas, potentes y musculosas, incluso la cándidad “Feel The Pain” o la bestialidad de cover del “Just Like Heaven”. La aparición de Damian Abraham, frontman de Fucked Up, en la final “Sludgfeast” solo hizo que elevar la contundencia de otro buen concierto de los inextingibles (de nuevo, perdón) Dinosaur Jr. (Jordi Isern)
Jessie Ware * * 1/2
Acercarte por casualidad, y ver cómo Jessie Ware se aleja de los registros por los que la conocimos en manos de unos SBRTKT (que bien podían haber repetido cartel) para convertirse en una especie de señorita que radia soul por todos sus poros, de ahí a la comparación que leemos por ahí con Sade y compañía pues como que nos faltaban unos jäger para verificarlo, vamos que no, quizás la falta de volumen del escenario dejó a medio gas la actuación de la inglesa. Ganas no la faltaron y repasó y dio buen manejo vocal a ese álbum de debut 'Devotion' con temas como 'Night Light' , 'Wildest Moments' o el mismo 'Devotion' , habrá que volver a ver cómo evoluciona este sonido negroide en un ambiente más propicio porque a la muchacha talento le sobra. (Javier Peru)
The Postal Service * * * *
Dudo que Jimmy Tamborelo y Benjamin Gibbard se imaginaran hace diez años que iban a figurar en las primeras líneas de los mejores line-up del mundo y probablemente tampoco que, "Give Up" (2003, Sub Pop) su único disco como The Postal Service, iba a convertirse en un trabajo de culto para tanta gente. Desde 2013 es fácil dar por hecho lo que esta pareja firmó una década atrás, en el momento y - aunque suene a tópico- se adelantaron a muchos coetáneos, mientras la tendencia popular fijaba su mirada en las guitarras de gente como The Strokes. Cuatro sobre el escenario para la versión en directo, además de los ya mencionados Tamborelo (en su fuerte de programaciones) y Gibbard (voz, guitarra y a ratos batería), allí estaban Jenny Lewis con una fuerza espectacular y una alegre Laura Burnhenn tras sus teclados. Introducción, un "buenas noches" y un inicio impecable con la canción que abre el álbum, "The District Sleeps Alone Tonight", acertada elección. Quién no haya estado allí podrá pensar que es imposible -o al menos muy difícil- lanzarse a bailar con las canciones de Postal Service... que se lo digan a las miles de personas que allí se concentraban y pegaban saltos con la siguiente del setlist, We Will Become Silhouettes. El setlist no creo que fuese sorpresa para nadie, a excepción de los dos nuevos temas -inmensos Turn Around y A Tattered Line of String- consistió en tocar el álbum al completo. Mucha nostalgia en uno de los conciertos más entrañables de la noche, uno de esos directos que recordarás con una sonrisa en la cara repasando memorias festivaleras a años vista. (Jacobo Álvarez)
Grizzly Bear * * * 1/2
Si empezabamos el repaso de la jornada de jueves hablando de un hombre irregular entre directos como es Jack Tatum, ahora nos toca hablar de una banda que lo es pero en un mismo directo. Grizzly Bear no falla en la interpretación, pero carga su setlist de altibajos, lo que es peligroso en un concierto a media noche. Firmaron uno de los mejores trabajos del pasado año "Shields" (2012, Warp) y su anterior LP, "Veckatimest" (2009, Warp) es otra maravilla. Así, lo que más brilla en su interpretación en vivo son los singles Sleeping Ute y Yet Again que salieron rápido para dejar sitio a un tramo más lánguido y recuperar con su tema bandera, Two Weeks. Tienen potencial y ya lo han demostrado en otras ocasiones, pero la hora no ayudaba... (Jacobo Álvarez)
Phoenix * * * * *
Si hacemos una valoración global del festival, podemos decir sin miedo que Phoenix se situan en el top 3 de conciertos. En matería de estudio se habían dejado el listón muy alto tras el "Wolfgang Amadeus Phoenix" (2009, Glassnote) y aunque adelantaron un single enorme como es Entertainment, su "Bankrupt" (2013, Glassnote) se queda a medio camino con un par de momentos lúcidos y un puñado de canciones que no arrancan ni un suspiro. Thomas Mars y los suyos lo saben y con más razón construyeron un setlist impepinable. Arranque con el mencionado single de este año, la continuación con la animada Lasso y así, como quien no quiere la cosa, te espetan en la cara Lisztomania. Sonrisa en las caras de los miles que se congregaban para ver lo mucho que se quiere a si mismo Mars -cosa que no le voy a reprochar, más que nada porque ayuda al dinamismo del concierto- y lo divertidos que pueden resultar los franceses. Además, suenan como un tiro, enormes, tanto que mis amigos y yo sospechábamos de un playback, al menos por parte de su frontman. Sitio para discografía anterior con Long Distance Call o ese himno a la juventud que es Too Young y que se mezcló a medias con Girlfriend. Paréntesis para desgranar lo mejor de su último trabajo con una traca de Trying to be Cool, Drakkar Noir y Chloroform. Ahí llegó uno de los momentos más intensos del concierto -merecedor de más reconocimiento- con la mezcla de Love is Like A Sunset Pt.1, Bankrupt y Love is Like a Sunset Pt.2. Puede que a muchos se le hiciesen largos esos por lo menos 10 minutos sin pretensiones de hit inmediato, pero eso es lo que hace especial a esas dos piezas, una instrumental con tensión creciente en la que Mars se dedica un momento para tumbarse entre tanto bailoteo y derepente, estallido de acordes y un sol apareciendo en la pantalla del fondo. Impecables. Fences recuperaba el testigo después de este momento que desconcertó a unos cuantos despistados, perfecta para mover el cuerpo con su línea de bajo. Otro guiño a su nuevo disco, The Real Thing y vuelta otra vez a los saltos en masa con Armistice y sobre todo 1901. Despúes del frenesí que desató uno de sus hits por excelencia, momento pausado y acústico con una versión desnuda de Countdown en la barrera del público. Para cerrar Don't, Rome, un paseo hasta el centro del público, crowdsurfing de vuelta al escenario y una repetición de los coros de Entertainment... ¡con J. Mascis improvisando a la guitarra! Puro entretenimiento. (Jacobo Álvarez)
Fuck Buttons * * * * 1/2
Lo de Fuck Buttons es algo así como experimentar un orgasmo con penetraciones a nivel auricular de esas que te retuercen por dentro para no gemir pero sí apretar los dientes y decir, "ohhhhhh sí!". Andrew Hung y Benjamin John Power volvieron a postrarse en su estudiado laboratorio , donde las probetas se tornan en teclados, en sintes y cajas de música de donde emergen vibrantes referencias a la electrónica más industrial o al techno más machacón, pero ojo, cuidado y mimado , con enérgicos golpes de distorsión vocal y percusiónes improvisadas para infundir aún más vibración a ese show que bebe de la catatonia y que hace retorcerse a cada signo del zodiaco en su Tarot Sport. Un show donde la pareja se fundía en unas visuales que hablaban por sí solas, el hombre y la máquina como un todo, la electrónica poseyendo el alma y fundida en un sólo ente, sí señores, aún me vibra la caja torácica con su show. (Javier Peru)
Animal Collective * * 1/2
No seamos crueles con Animal Collective. Es cierto que resultaron pesados, bastante pesados. También es cierto que nos acabamos marchando. Pero todo porque a las 3 de la mañana uno no está para historias psicodelicas y momentos de pausa y reflexión. Al igual que Wild Nothing y al contrario que James Blake -del que ya hablaremos- en el Pitchfork funcionaron mejor. De lo que vimos, lo salvable fue Today's Supernatural, pero es que ni con esas porque el sonido del escenario Primavera estaba siendo patético. Se lo decía a un colega, "esto me lo ponen a las diez y me lo gozo". Y tanto, pero escaleras abajo sonaban ritmos funky y había jarana. Hasta donde yo se, Barcelona y Animal Collective no conjugan. (Jacobo Álvarez)
Acabamos la noche con las sesiones de Jackmaster, que presentaba su Tweak-A-Holic, muy fina selección de disco y funk y el dj set de John Talabot, como siempre, impecable.
Promotor: Primavera Sound
Público: 50.000 aprox (día)
Fotografía: Primavera Sound/Dani Cantó/Eric Pamies/Xarlene/Santiago Periel
Primavera Sound 2013, las pretensiones de #bestfestivalever le vienen un poco grandes a cualquiera y de hecho se quedó a unos cuantos escalones de ese título. Un festival marcado por sangrantes cancelaciones como las de Band of Horses o Rodríguez, un frío de dos pares (al parecer el festival debía haberse celebrado un fin de semana despúes), los continuos vistazos al cielo temiendo la inminente lluvia que al final no fue, los sonidos irregulares de ciertos conciertos por culpa del viento enfrentados al sonido perfecto de otros tantos, los numerosos crowdsurfing, la noria presidiendo... Hemos vivido lo que parece una edición transitoria, un cambio en las formas del Primavera (que no el espíritu) y donde por supuesto también ha habido sitio para muchos recuerdos positivos, principalmente, sobre lo que transcurría encima de los escenarios. Aquí están nuestras tardías impresiones.
Wild Nothing * * *
Primer concierto de la tarde, bastante público para ser poco más de las seis de la tarde. Jack Tatum -ese individuo que se esconde detrás de Wild Nothing- llegaba con su último y pulido trabajo, "Nocturne" (2012, Bella Union), además de un EP con 7 canciones recién publicado, "Empty State" (2013, Bella Union). Si alguien estuvo en el Primavera Club de hace unos años recordará como su actuación no estuvo nada acertada. Sin embargo hace unos meses en el festival de Pitchfork firmaba una preciosa muestra de lo que pueden llegar a funcionar sus dos trabajos si se le pone un poco de cariño. Ese es Tatum, previsible y efectivo en el estudio, imprevisible e irregular sobre el escenario. En el escenario Heineken la mediocridad se apoderó de sus canciones para dar un show tirando a pobre y con pocos momentos de lucidez. El setlist no era malo: Shadow abriendo, Counting Days entre medias, la efectiva Only Heather seguida de dos de sus 'temazos' Living in Dreams y Paradise... La intención no era mala, pero sólo consiguieron destacar una animada Summer Holiday y la ya mencionada Paradise. El viento no ayudó, nada. (Jacobo Álvarez)
Woods * * * *
Paseo de rigor hasta la otra punta para llegar al Vice (que conste que no sé de que os seguís quejando, no me parece para tanto) donde tocaban los Woods con su propuesta de folk y psicodelia... merecia escenario principal, aunque allí refugiados sonaron muy bien, así que no habrá queja. No tuvieron reparo en pegar el pistoletazo de salida con el 'hit' de su último trabajo, Bend Beyond, muestra de lo que allí encontraríamos, fraseos embaucadores a pares con una instrumentación impecable, perdiéndose en sus mareas de guitarras propias de un rock de LSD de finales de los sesenta, principios de los setenta. Pecando de incrédulo, no esperaba encontrarme semejante muestra de buen gusto y de conexión con el público, que se amontonaba en esa esquinita del fórum para perderse en las melodías de los de Brooklyn. Tremendos. (Jacobo Álvarez)
Savages * * * *
Savages son energía pura. Mucha rabia, exceso de oscuridad y el baile a lo palmera de Jehnny Beth que dejó al público anonadado (y enamorado). Con solo un disco y el gran hype, Husbands en mente de todos, consiguieron hacer un debut redondo. ¿Qué sobró? Los problemas técnicos de la guitarra, una ducha de agua fría cuando nos encontrábamos en pleno calentón; el sol, demasiado para un post punk ejecutado con semejante garra. Savages son chicas de la noche. ¿Qué faltó? Minutos. 45 minutos (improvisaciones incluidas para hacer tiempo mientras se buscaba el fallo de sonido) se quedan muy cortos para un 'Silence Yourself' que se crecía por momentos en temas como City's Full o la impresionante She Will. Pese a lo accidentado de la actuación, supieron volver a desarmarnos a todos y dejarnos con la boca abierta para rematar con... ¡Husbands! ¡Husbands! ¡Husbands! Que vuelvan pronto, por favor. (María Carballo)
Tame Impala * * * * 1/2
A riesgo de collejas e insultos hacia mi persona diré que me mantengo en mis quince: "Lonerism" (2012, Modular) me sigue pareciendo mayor que "InnerSpeaker" (2010, Modular). ¿Hay alguien a estas alturas que sigue pensando que Tame Impala inventan algo nuevo? Kevin Parker es una gramola humana, una coctelera de sonidos que resulta en una de las mejores bebidas herederas de los Old Fashioned, por eso funciona tan bien, porque cada canción nos recuerda a mil melodias producidas desde los 60 hasta finales de los 80 y, el buen hacer de este australiano lo traslada a nuestro momento. Así de claro: el de Tame Impala fue uno de los grandes conciertos del Primavera Sound. Tras una intro, Solitude is Bliss abrió lo que sería una descarga de sus mayores temazos, véase la inmediata Apocalypse Dreams (posiblemente mi favorita, un precioso homenaje en varias partes a la música popular anglosajona de corte más psicodélico) o Endors Toi, la seguida descarga de singles Elephant y Feels Like We Only Go Backwards... Lo único que me sigue produciendo sentimientos enfrentados son las adaptaciones de ciertos temas como transiciones instrumentales: muy acertado para ajustarse a los tiempos de un festival, errónea elección transformar de semejante manera canciones como "Nothing That Has Happened..." que son de lo más impecable de su segundo trabajo. Quitando esto último, no hay ningún otro pero: el viento estuvo de su parte, toda la banda funcionó -mención especial al batería- y las proyecciones creaban una atmósfera ideal. Cierre rockero con Half Full Glass of Wine y tan tranquilos a casa demostrando que al rock aún le queda mucha vida aunque sea a base de revivals. (Jacobo Álvarez)
Dinosaur Jr. * * * *
Y Dinosaur Jr. lo volvieron hacer. No se puede dudar de ellos, si un caso puede que un día te apetezcan menos y bajes su nota hasta un inexplicable 7, pero de ahí no pasan. Son uno de los pilares de la música que genera un festival como el Priamvera Sound, y efectivamente, unos dinosaurios (disculpas) que no entienden de show business, ni pirotécnia ni dirigirse al público de manera graciosa. Con un bateria que remplazaba a Murph (por causas que no hemos conseguido sacar), empezaron con “The Lung” y “No Bones”, algo que nos inclinó a todos pensar que iba a ser un greatest hits para los fans de toda la vida, pero no. Luego vendrían “Rude” o “Watch The Corners”, de su último trabajo. Todas sonando brutas, potentes y musculosas, incluso la cándidad “Feel The Pain” o la bestialidad de cover del “Just Like Heaven”. La aparición de Damian Abraham, frontman de Fucked Up, en la final “Sludgfeast” solo hizo que elevar la contundencia de otro buen concierto de los inextingibles (de nuevo, perdón) Dinosaur Jr. (Jordi Isern)
Jessie Ware * * 1/2
Acercarte por casualidad, y ver cómo Jessie Ware se aleja de los registros por los que la conocimos en manos de unos SBRTKT (que bien podían haber repetido cartel) para convertirse en una especie de señorita que radia soul por todos sus poros, de ahí a la comparación que leemos por ahí con Sade y compañía pues como que nos faltaban unos jäger para verificarlo, vamos que no, quizás la falta de volumen del escenario dejó a medio gas la actuación de la inglesa. Ganas no la faltaron y repasó y dio buen manejo vocal a ese álbum de debut 'Devotion' con temas como 'Night Light' , 'Wildest Moments' o el mismo 'Devotion' , habrá que volver a ver cómo evoluciona este sonido negroide en un ambiente más propicio porque a la muchacha talento le sobra. (Javier Peru)
The Postal Service * * * *
Dudo que Jimmy Tamborelo y Benjamin Gibbard se imaginaran hace diez años que iban a figurar en las primeras líneas de los mejores line-up del mundo y probablemente tampoco que, "Give Up" (2003, Sub Pop) su único disco como The Postal Service, iba a convertirse en un trabajo de culto para tanta gente. Desde 2013 es fácil dar por hecho lo que esta pareja firmó una década atrás, en el momento y - aunque suene a tópico- se adelantaron a muchos coetáneos, mientras la tendencia popular fijaba su mirada en las guitarras de gente como The Strokes. Cuatro sobre el escenario para la versión en directo, además de los ya mencionados Tamborelo (en su fuerte de programaciones) y Gibbard (voz, guitarra y a ratos batería), allí estaban Jenny Lewis con una fuerza espectacular y una alegre Laura Burnhenn tras sus teclados. Introducción, un "buenas noches" y un inicio impecable con la canción que abre el álbum, "The District Sleeps Alone Tonight", acertada elección. Quién no haya estado allí podrá pensar que es imposible -o al menos muy difícil- lanzarse a bailar con las canciones de Postal Service... que se lo digan a las miles de personas que allí se concentraban y pegaban saltos con la siguiente del setlist, We Will Become Silhouettes. El setlist no creo que fuese sorpresa para nadie, a excepción de los dos nuevos temas -inmensos Turn Around y A Tattered Line of String- consistió en tocar el álbum al completo. Mucha nostalgia en uno de los conciertos más entrañables de la noche, uno de esos directos que recordarás con una sonrisa en la cara repasando memorias festivaleras a años vista. (Jacobo Álvarez)
Grizzly Bear * * * 1/2
Si empezabamos el repaso de la jornada de jueves hablando de un hombre irregular entre directos como es Jack Tatum, ahora nos toca hablar de una banda que lo es pero en un mismo directo. Grizzly Bear no falla en la interpretación, pero carga su setlist de altibajos, lo que es peligroso en un concierto a media noche. Firmaron uno de los mejores trabajos del pasado año "Shields" (2012, Warp) y su anterior LP, "Veckatimest" (2009, Warp) es otra maravilla. Así, lo que más brilla en su interpretación en vivo son los singles Sleeping Ute y Yet Again que salieron rápido para dejar sitio a un tramo más lánguido y recuperar con su tema bandera, Two Weeks. Tienen potencial y ya lo han demostrado en otras ocasiones, pero la hora no ayudaba... (Jacobo Álvarez)
Phoenix * * * * *
Si hacemos una valoración global del festival, podemos decir sin miedo que Phoenix se situan en el top 3 de conciertos. En matería de estudio se habían dejado el listón muy alto tras el "Wolfgang Amadeus Phoenix" (2009, Glassnote) y aunque adelantaron un single enorme como es Entertainment, su "Bankrupt" (2013, Glassnote) se queda a medio camino con un par de momentos lúcidos y un puñado de canciones que no arrancan ni un suspiro. Thomas Mars y los suyos lo saben y con más razón construyeron un setlist impepinable. Arranque con el mencionado single de este año, la continuación con la animada Lasso y así, como quien no quiere la cosa, te espetan en la cara Lisztomania. Sonrisa en las caras de los miles que se congregaban para ver lo mucho que se quiere a si mismo Mars -cosa que no le voy a reprochar, más que nada porque ayuda al dinamismo del concierto- y lo divertidos que pueden resultar los franceses. Además, suenan como un tiro, enormes, tanto que mis amigos y yo sospechábamos de un playback, al menos por parte de su frontman. Sitio para discografía anterior con Long Distance Call o ese himno a la juventud que es Too Young y que se mezcló a medias con Girlfriend. Paréntesis para desgranar lo mejor de su último trabajo con una traca de Trying to be Cool, Drakkar Noir y Chloroform. Ahí llegó uno de los momentos más intensos del concierto -merecedor de más reconocimiento- con la mezcla de Love is Like A Sunset Pt.1, Bankrupt y Love is Like a Sunset Pt.2. Puede que a muchos se le hiciesen largos esos por lo menos 10 minutos sin pretensiones de hit inmediato, pero eso es lo que hace especial a esas dos piezas, una instrumental con tensión creciente en la que Mars se dedica un momento para tumbarse entre tanto bailoteo y derepente, estallido de acordes y un sol apareciendo en la pantalla del fondo. Impecables. Fences recuperaba el testigo después de este momento que desconcertó a unos cuantos despistados, perfecta para mover el cuerpo con su línea de bajo. Otro guiño a su nuevo disco, The Real Thing y vuelta otra vez a los saltos en masa con Armistice y sobre todo 1901. Despúes del frenesí que desató uno de sus hits por excelencia, momento pausado y acústico con una versión desnuda de Countdown en la barrera del público. Para cerrar Don't, Rome, un paseo hasta el centro del público, crowdsurfing de vuelta al escenario y una repetición de los coros de Entertainment... ¡con J. Mascis improvisando a la guitarra! Puro entretenimiento. (Jacobo Álvarez)
Fuck Buttons * * * * 1/2
Lo de Fuck Buttons es algo así como experimentar un orgasmo con penetraciones a nivel auricular de esas que te retuercen por dentro para no gemir pero sí apretar los dientes y decir, "ohhhhhh sí!". Andrew Hung y Benjamin John Power volvieron a postrarse en su estudiado laboratorio , donde las probetas se tornan en teclados, en sintes y cajas de música de donde emergen vibrantes referencias a la electrónica más industrial o al techno más machacón, pero ojo, cuidado y mimado , con enérgicos golpes de distorsión vocal y percusiónes improvisadas para infundir aún más vibración a ese show que bebe de la catatonia y que hace retorcerse a cada signo del zodiaco en su Tarot Sport. Un show donde la pareja se fundía en unas visuales que hablaban por sí solas, el hombre y la máquina como un todo, la electrónica poseyendo el alma y fundida en un sólo ente, sí señores, aún me vibra la caja torácica con su show. (Javier Peru)
Animal Collective * * 1/2
No seamos crueles con Animal Collective. Es cierto que resultaron pesados, bastante pesados. También es cierto que nos acabamos marchando. Pero todo porque a las 3 de la mañana uno no está para historias psicodelicas y momentos de pausa y reflexión. Al igual que Wild Nothing y al contrario que James Blake -del que ya hablaremos- en el Pitchfork funcionaron mejor. De lo que vimos, lo salvable fue Today's Supernatural, pero es que ni con esas porque el sonido del escenario Primavera estaba siendo patético. Se lo decía a un colega, "esto me lo ponen a las diez y me lo gozo". Y tanto, pero escaleras abajo sonaban ritmos funky y había jarana. Hasta donde yo se, Barcelona y Animal Collective no conjugan. (Jacobo Álvarez)
Acabamos la noche con las sesiones de Jackmaster, que presentaba su Tweak-A-Holic, muy fina selección de disco y funk y el dj set de John Talabot, como siempre, impecable.
Primavera Sound: Nuevos nombres y Primavera als Clubs
Tras desvelar el cartel prácticamente al completo en aquel evento bautizado como "La Gala" celebrado a finales de Enero, ahora la gente de Primavera Sound viene a dar las últimas puntadas a esta edición cargada de expectación, añadiendo unos cuantos nombres a las jornadas del Parc del Fórum y como ya es habitual, la programación añadida en las salas de Barcelona.
Al Parc del Forum se suman Pantha du Prince y The Bell Laboratory, que estarán presentando su disco conjunto "Elements of Light" el sábado 25 de Mayo. Por otra parte Kiev Cuando Nieva se suman a la jornada del viernes 24, mientras que Daniel Guijarro aka. Headbirds estará el sábado 25.
En cuanto a la programación de Primavera als Clubs, dará el pistoletazo de salida el lunes 20 con Spectrum y Jupiter Lion en la sala Apolo.
Al día siguiente, martes 21, en la misma Apolo estarán Godflesh acompañados de Bo Ningen y Foscor.
El miércoles 22, John Talabot (Live), Poolside y el dj set de Hot Chip (Felix & Al) estarán en la sala Apolo, mientras que Veronica Falls, Parquet Courts y Cheatahs estarán en La[2].
Para cerrar el Primavera Sound, el domingo tras las jornadas principales en el Fórum, Come junto a Sr. Chinarro, The Orchids o Julie Doiron estarán en el BART que será el tercer espacio junto a la Apolo con Deerhunter, The 2 Bears, Allah-Las, Merchandise o Michel Serra, y La[2] de Apolo con The Haxan Cloak y Vactor.
Esta programación es gratuita para los que tengan abono del festival (ojo con los aforos). Por otra parte, los abonos siguen disponibles a 175€ hasta el día 5 de Marzo, cuando subirán a 195€, al igual que las entradas de día para el Parc del Forum que se encuentran a 45€ y subirán a 55€. Más info en la web de Primavera Sound.
Al Parc del Forum se suman Pantha du Prince y The Bell Laboratory, que estarán presentando su disco conjunto "Elements of Light" el sábado 25 de Mayo. Por otra parte Kiev Cuando Nieva se suman a la jornada del viernes 24, mientras que Daniel Guijarro aka. Headbirds estará el sábado 25.
En cuanto a la programación de Primavera als Clubs, dará el pistoletazo de salida el lunes 20 con Spectrum y Jupiter Lion en la sala Apolo.
Al día siguiente, martes 21, en la misma Apolo estarán Godflesh acompañados de Bo Ningen y Foscor.
El miércoles 22, John Talabot (Live), Poolside y el dj set de Hot Chip (Felix & Al) estarán en la sala Apolo, mientras que Veronica Falls, Parquet Courts y Cheatahs estarán en La[2].
Para cerrar el Primavera Sound, el domingo tras las jornadas principales en el Fórum, Come junto a Sr. Chinarro, The Orchids o Julie Doiron estarán en el BART que será el tercer espacio junto a la Apolo con Deerhunter, The 2 Bears, Allah-Las, Merchandise o Michel Serra, y La[2] de Apolo con The Haxan Cloak y Vactor.
Esta programación es gratuita para los que tengan abono del festival (ojo con los aforos). Por otra parte, los abonos siguen disponibles a 175€ hasta el día 5 de Marzo, cuando subirán a 195€, al igual que las entradas de día para el Parc del Forum que se encuentran a 45€ y subirán a 55€. Más info en la web de Primavera Sound.
Primavera Sound 2013
El Twitter echaba humo ayer a la espera de las confirmaciones. Porras, rumores... anoche se celebraba "La Gala" y el personal estaba correoso por ver el cartel completo del Primavera Sound.
A las 19.30 en la Apolo de Barcelona, Extraperlo abrieron con su actuación una noche que incluiría la presentación de mano de Johann Wald, los pertinentes discursos por parte de Albert Guijarro (co-director PS) y el representante del Ayuntamiento de Barcelona, unos videosketches bastante graciosos, un par de directos más como fueron los de La Bien Querida y Antonia Font... y por supuesto, el esperado cartel.
Con un trabajadisimo vídeo animado, las confirmaciones empezaron a llegar. Encabezadas por Blur (que como bien decía Pablo Soler, que nos hayamos acostumbrado a verles en el cartel no le quita peso), Phoenix que vuelven con disco este año, al igual que los veteranos Nick Cave & The Bad Seeds, The Postal Service que anunciaban su regreso a los escenarios esta misma semana, My Bloody Valentine que por fin sacarán disco nuevo 22 años después de "Loveless" (1991), The Jesus and Mary Chain, Dinosaur Jr., The Knife, Grizzly Bear o Tame Impala dos de los nombres más destacables del 2012, Animal Collective, Wu-Tang Clan, Band of Horses, Los Planetas tocando "Una Semana en el Motor de un Autobús" (1998), Hot Chip, Daniel Johnston, The Breeders, Deerhunter, Crystal Castles, Dead Can Dance... La relación de artistas completa la podeis comprobar o bien en el cartel de arriba o en el vídeo de aquí abajo. No podría decir decir si de verdad resulta ser el #bestfestivalever pero con este cartel si no lo es, poco le falta. Ya os podeis imaginar los aplausos que hubo anoche para recibir semejante cartel ¿verdad?.
Los abonos
160€ hasta el 4 de Febrero.
Los días
22, 23, 24, 25 y 26 de Mayo
Los espacios
Parece que se desarrollará casi todo en el Parc del Fórum (8 escenarios contando el Auditori) con una jornada gratuita el día 22. Además de ciertas salas de Barcelona, por confirmar.
Otras actividades habituales como Primavera a la Ciutat, Primavera als Parcs o Primavera als Clubs se extenderán por la ciudad de Barcelona.
Toda la información en la web del Primavera Sound.
Blur encabezan el Primavera Sound y Optimus Primavera Sound
Como adelantaba en Twitter, Blur serán los cabezas de cartel para la edición del 2013 del Primavera Sound en Barcelona y el Optimus Primavera Sound en Porto. Tras la confirmación de la banda británica para el festival Rock Werchter el pasado viernes vía Facebook, se levantaban los rumores de que esta mañana Gabi Ruiz podría confirmar a los de Damon Albarn para el Primavera. Y así ha sido, doble cita primaveresca: el 25 de Mayo en Barcelona y el 31 de Mayo en Porto.
La edición de Barcelona se celebra entre el 22 y el 26 de Mayo. La edición de Porto será entre el 30 de Mayo y el 2 de Junio. Para más información consulta la página de Primavera Sound.
La edición de Barcelona se celebra entre el 22 y el 26 de Mayo. La edición de Porto será entre el 30 de Mayo y el 2 de Junio. Para más información consulta la página de Primavera Sound.
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